Fichera, aventurera y malhablada: fallece la actriz mexicana Carmen Salinas

La artista sufrió hace un mes un derrame cerebral y permaneció en estado de coma con respiración asistida

Desde madre abnegada, vecina dicharachera hasta cabaretera malhablada y borracha: Carmen Salinas murió muchas veces en los escenarios, pero esta vez lo hizo en la vida real. Carmelita, como la conocían en el medio de la actuación, ha fallecido la noche de este jueves a los 82 años a causa de un derrame cerebral que la llevó al estado de coma desde hace un mes. La familia dio a conocer en sus redes sociales sobre su deceso, después de semanas en vilo sobre su recuperación. “Agradecemos los mensajes de apoyo y muestras de respeto hacia nuestra familia”, dijeron a través de un comunicado. Tras de sí deja una prolija carrera que incluye 115 películas, 70 obras de teatro, 23 telenovelas, nueve series de televisión y la conducción de un polémico talk show, además de ejercer como diputada federal por tres años.

Nacida en el norte de México (Torreón, Coahuila, 1939) inició su carrera artística con papeles dramáticos, como en el filme La vida inútil de Pito Pérez (1970) o El rincón de las vírgenes(1972), dirigida por Alberto Isaac. “Luego dio el salto a la comedia gracias a su voz y su manera de hablar, lo que lo volvió un sello personal para su carrera”, dice en entrevista Leonardo García Tsao, crítico de cine y exdirector de la Cineteca Nacional.

A finales de los setenta, Salinas dio uno de los pasos que más marcaron su carrera como actriz: el cine de ficheras, de mujeres que vendían su tiempo para bailar o acompañar a los clientes de los cabarets de mala muerte del México del siglo XX. Cuando el cliente accedía, le daba una ficha a la chica que al final podía cambiar por dinero. “Su personaje de La Corcholata en Bellas de Noche (1975) la presentó en su papel más habitual: grosero, pero cómico, arrebatado”, refiere García Tsao.

Es difícil imaginar puestas en escena comoEl lugar sin límites(1978), donde se dio el primer beso homosexual en el cine mexicano, Muñecas de medianoche (1979), un drama que revelaba el maltrato a las mujeres de los cabarets, o su papel como Concha en ¡Que viva Tepito! (1981), que le valió una nominación al premio Ariel por la mejor coactuación femenina al lado de Leonor Llausás.

La madre abnegada de la televisión mexicana

Pero el cabaret y las fichas no duraron por siempre. A finales de los ochenta, cuando el financiamiento al cine mexicano por parte del Estado se redujo, Carmen Salinas regresó a la televisión y a sus grandes fuertes: los melodramas y las telenovelas. Si bien su carrera inició en 1964 en la telenovela La vecindad (1964), no fue hasta 1992 cuando volvió a los estudios de Televisa para la producción de María Mercedes, cuyo papel de Doña Filigonia, una mezcla de madre abnegada y simpática confidente de los pobres, se ganó el corazón de las audiencias.

En María la del barrio (1996) siguió explotando su lado dicharachero y cómico al mismo tiempo que comprensivo y dulce con el sufrimiento de la protagonista, interpretado por Thalía y su hijo adoptivo en una trama envuelta en tragedias y sufrimientos que terminan con una boda, como casi todas las telenovelas en México. Ni qué decir de sus múltiples participaciones en las miniseries dramáticas consentidas de México: Mujer, casos de la vida real (1990-1997) o más recientemente en La rosa de Guadalupe (2009).

Pero fue la conducción de Hasta en las mejores familias lo que la rodeó de verdadera polémica. El talk show de Televisa, emitido entre 1999 y 2000, presentaba dramas supuestamente reales que siempre terminaban en golpizas al aire. ‘Mi esposo me pega cuando hacemos el amor y me está gustando’, ‘El amante de mi esposo es una perra’, rezaban dos de los espacios del programa que, en su mejor momento, llegó a tener cuatro millones de espectadores, pero que fue cancelado por la televisora ante el alud de reclamos.

La diputada artista y su anécdota con Caro Quintero

Entre 2015 y 2018 Salinas se desempeñó como diputada federal abanderada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). De acuerdo con el sitio de la Cámara de Diputados, la actriz presentó 36 iniciativas, de las cuales solo 11 fueron aprobadas. “Me metieron en esto, yo no quería”, dijo la entonces legisladora de 77 años en una conferencia de prensa.

Sin embargo, explicaba que fue invitada a la arena política por el otrora presidente del PRI César Camacho Quiroz, quien le explicaba que su carisma, su cercanía con las personas así como su personalidad le habían ganado una curul en la Cámara de Diputados. Las críticas no se hicieron esperar, no solo porque se tratara de una actriz de ficheras, sino porque Salinas Lozano solo contaba con la educación primaria. “A los que no les guste, I’m sorry”, dijo en una entrevista con el diario El Universal.

Sus anécdotas fueron tan variopintas como sus personajes. En julio del año pasado, Salinas se jactó en un video en YouTube de haber conocido al narcotraficante Rafael Caro Quintero, fundador del cártel de Guadalajara. “Me dijo que le echara la mano con mi sobrino, pero yo no entendía, hasta al final porque pensó que Carlos Salinas era mi familiar, ya que su padre se llamaba Raúl Salinas Lozano y yo me llamo Carmen Salinas Lozano”, contó la actriz.

Además de su prolija carrera en cine y televisión, Salinas fue productora de la obra de teatro Aventurera (1997-2013) donde al lado de actrices como Niurka, Edith González e Itatí Cantoral dieron vida a la historia de Elena Tejero en el icónico Salón Los Ángeles, de Ciudad de México. “Siempre se le recordará por sus papeles desenfadados y cómicos”, finaliza García Tsao.


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